Embrujo de amor
Título original: Embrujo de amor
Dirección: Leo Fleider
Producción: Carlos T.
Nacionalidad: Argentina
Año: 1971
Formato: Película
Palabras clave: Amor, Argentina, Carmen Sevilla, Gitano, Sandro
Duración: 82 min.
Romipén: No
Sinopsis:
Una historia de amor entre Sovira (Carmen Sevilla) y Toxzo (Sandro), la hija de un duque y un príncipe gitano que transcurre en el Ducado de Stultus, en el Valle de Prímula.
Comentario crítico:
Esta película de origen argentino resulta sumamente interesante por su contenido y también por el juego de representaciones que aparece en la propia película pero también en la interacción de los actores con ella. Por un lado, tenemos al actor y cantante argentino Roberto Sánchez Ocampo, mas conocido como Sandro, que a su vez fue apodado como “Gitano” y realizó varias películas bajo este concepto convertido en performance, estética y narrativa. Supuestamente el apodo procedía de su conexión familiar con unos antepasados romaníes de origen húngaro que se establecieron en algún momento del pasado en Argentina pero toda esta historia siempre ha estado sujeta a controversia. No obstante, este itinerario romaní trasatlántico desde el este europeo a la Argentina es un hecho constatado por los historiadores, otra cuestión distinta es que la familia de Sandro fuera parte de ello. En cualquier caso resulta de interés que esta vinculación sirviera como eje para elegir a Sandro como protagonista de estas películas donde el hombre gitano aparecía con un papel central. Aunque también debemos preguntarnos, y eso es parte de la crítica, cuánto importó esto último para que quizás el fenómeno de “gitanos for export” sirviera a Sandro como espacio de publicidad y autopromoción. De hecho, esta película conecta bastante bien con otras de producción española que en estos años utilizaron “lo gitano” y a los Gitanos como recurso para la promoción del folclore o para usar este mismo folclore como línea argumental de historias pasionales, amorosas, aventuras y dramas. Al igual que en aquellas, la música ocupaba un espacio crucial y por eso los protagonistas eran cantantes antes que actores en muchas ocasiones. Así las cosas, la otra protagonista de este filme es precisamente una mujer española, eso sí, no romaní, pero andaluza, Carmen Sevilla. Esta aparece como una mujer blanca cuyo encuentro con el príncipe gitano se dibuja desde la otredad, ya que ella de buena cuna poco tiene que ver como una familia dedicada al negocio de caballos. Aunque la historia resulte sencilla, como otras de su género, sin embargo, tuvo una buena acogida por su estreno antes del feriado nacional de 1971, cuando las películas argentinas tenían un buen alcance a nivel de taquilla. Más allá de todo ello, esta película condensa buena parte de las representaciones habituales sobre el Pueblo Gitano que además se presentaba de una manera bastante homogénea, es decir, no se perciben diferencias entre sí la familia romaní de la película era rom, caló o sinti, por ejemplo. Simplemente se asumen y representan rasgos generales como la vinculación a un oficio como la trata de caballos, la organización social propia de los Gitanos ajena a la del resto de la sociedad, el estrato social más bajo o la adhesión a sentimientos más pasionales que se vuelcan en un modo de vivir que roza la tragicomedia y/o el melodrama, pero de la que siempre se enganchan los personajes no gitanos.
Rafael Buhigas Jiménez
Bibliografía:
- Santiago NAVONE: “Masculinidades melodramáticas en tres filmes de Sandro”, Revista Estudos Feministas, no. 27 (2019).

