Ley de raza
Título original: Ley de raza
Dirección: José Luis Gonzalvo
Producción: Debla Producción
Nacionalidad: España
Año: 1967
Formato: Película
Palabras clave: Amaya, España, Gitana, Matrimonio
Duración: 87 min.
Romipén: No
Sinopsis:
Juan Pedro, un campesino que regresa a su pueblo tras el servicio militar, se enamora de Carmela, una joven gitana. A pesar de los prejuicios sociales, deciden casarse, pero una vieja enemistad provoca una tragedia. Carmela y su padre son asesinados. A partir de entonces, Juan Pedro se ve impulsado por el deseo de venganza.
Comentario crítico:
La participación gitana en esta película es notable y como sucede en los filmes de estas características, especialmente en estas décadas, viene a suceder por la alta presencia de prejuicios. La historia no deja lugar a dudas, una mujer gitana decide voluntariamente casarse con un hombre aparentemente no legitimado por su círculo gitano inmediato. Como producto de la perspectiva no gitana, el antigitanismo y las supuestas dinámicas de endogamia dentro del Pueblo Gitano, el hombre no es aceptado y la pena es la muerte de la mujer y su familia. El hecho de que la producción retome ciertas características del western poner sobre la mesa un escenario en el cual el drama, la violencia, lo lúgubre y el no control de las pasiones son los elementos principales. No porque sean propios del western sino porque si hubiera un western español este debería estar protagonizado por los Gitanos o, mejor dicho, por la idea que se tiene de “gitano”. La venganza de Juan Pedro (protagonizado por el bailarín Antonio Ruiz Soler) con la que hacer justicia a la muerte de Carmela (protagonizada por Micaela Flores Amaya, más conocida como La Chunga, también bailaora) es la trama central de esta película donde los prejuicios sobre las reyertas y los “odios gitanos” intrafamiliares salen a relucir difundiendo en 1969 una idea que comenzaba estar profundamente asentada en la sociedad y que más tarde daría lugar a episodios de violencia y segregación contra el Pueblo Gitano en España. Más allá de lo anterior, el hecho de que Micaela Flores Amaya, prima a su vez de la famosa bailaora Carmen Amaya y de la cantaora Remedios Amaya, desvela un poco más el hecho de que en aquellos años se consolidó un verdadero legado romaní dedicado no sólo al flamenco sino también al cine siendo en el caso de La Chunga un hecho destacable que la propia Pastora Imperio le abriera las puertas a esta industria mediante su contratación en 1956 como bailaora llegando a conocer así a Ava Gardner.
Bibliografía:
- Isabel SANTAOLALLA: Los “otros”, etnicidad y “raza” en el cine español contemporáneo. Zaragonza, Universidad de Zaragoza, 2005.
- María del Mar LÓPEZ: “Instantáneas de lo diario: la representación de la mujer gitana en el cine y en el documental de las últimas décadas”, Réto, 14.2 (2024), pp. 70-80.
Rafael Buhigas Jiménez

