Morena clara
Título original: Morena clara
Dirección: Luis Lucia
Producción: Cifesa, Suevia Films
Nacionalidad: España
Año: 1954
Formato: ficción
Palabras clave: Andalucía, flamenco, Lola Flores, mujer gitana, white gypsy
Duración: 1h 30 min
Romipén: No
Sinopsis:
La gitana Trini es acusada y juzgada por hurtar unos jamones. Aunque en el juicio la declaran inocente, el fiscal la acoge en su casa con el propósito de reformarla y se acaba enamorando de ella.
Comentario crítico:
En este remake de Morena clara, Lola Flores -en el cénit de su carrera- interpreta a Trini, al igual que Imperio Argentina cuando protagonizó la película original, de Florián Rey.
La película se abre con el emperador egipcio Ramsés y parte de su corte bailando flamenco, lo que denota su nulo interés por el rigor histórico en general o por la veracidad en la representación de los gitanos en particular. Más bien al contrario, porque este inicio apuntala la leyenda del supuesto origen egipcio de los gitanos. El aire de comedia que vertebra la película se apoya en los tropos narrativos del efecto Pigmalión y del absurdo. Así, en una España en la que las mujeres tenían vedado ejercer la jurisprudencia, será una abogada de la defensa (Aurora Bautista) la que logrará la absolución de Trini.
Esta, una vez instalada en casa de Don Enrique (Fernando Fernán Gómez), y puesto en marcha el plan del plan para “civilizarla”, quiere poner a prueba el grado de transformación de ladronzuela a señorita de buena familia. En una célebre escena, Don Enrique se vale de un gramófono para probar los avances de su programa. Sin embargo, por mucho que Trini vaya elegantemente vestida, la zambra “Soy Morena clara” saca a relucir esa identidad que los esfuerzos de su protector han procurado reprimir. Don Enrique se halla abiertamente incomodado por el cante y baile de Trini. Sin embargo, tampoco puede ocultar su lucha interna por no dejarse llevar por la música. Se oponen así dos frentes antagónicos y complementarios: el control, la dominación de los instintos asociados con el hombre blanco, culto y burgués, frente a la sensualidad exótica, la alegría y la espontaneidad, asociados a lo popular y a la etnia gitana. Como señala Cortés “En este cine folclórico, la figuras ‘payas’ juegan un papel ambivalente donde aparecen simultáneamente el hostigamiento y la benevolencia” con el fin de enderezar a los personajes gitanos (en su mayoría mujeres) a través de una relación de subordinación (2021: 58).
Lidia Merás
Bibliografía:
Cortes, Ismael, Sueños y sombras sobre los gitanos. La actualidad de un racismo histórico, Bellaterra Edicions, Barcelona, 2021.
Labanyi, Jo, Lo andaluz en el cine del franquismo: los estereotipos como estrategia para manejar la contradicción. Centro de Estudios Andaluces, 2004.
Labanyi, Jo, “Raza, género y denegación en el cine español del primer franquismo: el cine de misioneros y las películas folclóricas”. Archivos de la Filmoteca (32), 1999, pp. 23-43.
Woods Peiró, Eva. White Gypsies. Race and Stardom in Spanish Musicals. University of Minnesota Press, 2012.

